jueves, 12 de enero de 2012

Capítulo 145°: "Te extrañé, amigo".




—¡Justin Bieber! —lo regañé y él rió.
—Es mentira sonsa —eso me temía.
—Me has hecho flipar —le comenté con recelo.
—Siempre flipas —me dijo burlón y besó mi mejilla riendo.
—¡No seas sonso! —le pedí.
—Pero sí quiero tener un hijo contigo —dijo él berrinchudo.
—¡Justin! —me quejé vergonzosa— ¿eso es verdad? —pregunté enternecida al reaccionar.
—En realidad, sería como cumplir uno de mis grandes sueños —eso era un claro, sí—. Te amo con locura y estoy seguro de que serás la madre de mis hijos. Claro que quiero tener un hijo contigo —me repitió.

Me sentía orgullosa, pero avergonzada a la vez, ¿me lo estaba pidiendo? O solo… lo comentaba, no lo sé. No era que yo no quisiera, pero solo tengo 18 años, ¿quién querría ser madre?
Amaría tener un hijo de Justin, ¡claro! Pero cuando más grande. Aún soy una joven que no conoce nada de la vida y él también lo es. No podemos atarnos a una criatura ahora.

—¿Estás pidiéndomelo? —le pregunté temerosa de su respuesta.
—¡No! —dijo rápidamente—, aún somos jóvenes para tener un hijo.
—Ufff —suspiré—, creí que me lo estabas pidiendo —añadí.
—Pues, no sería un problema, pero aún no quiero —pienso lo mismo que él. Justin abrió la puerta del copiloto de la camioneta y yo subí. Él dio la vuelta y también lo hizo.
—¿Cómo vas con el disco? —lo sé, es tan distinto el tema.
—Pues, en realidad bien —dijo comenzando a conducir.
—Me alegra eso, quiero escucharlo —desde hace tiempo era como una belieber.
—¿Y tú? ¿Has escrito? —me preguntó.
—Cantaré una nueva canción en los PCA, de todas formas no sé cuándo regresaré a grabar —tengo muchas cosas por hacer aún—. Estoy escribiendo otra, pero… se me agotó la inspiración.
—Lo sé, sucede muchas veces —dijo Justin divertido.
—Estoy escribiendo en inglés —le comenté. Vi como él esbozó una divertida sonrisa.
—¿Se debe a algo especial? —preguntó.
—Quiero hacer un disco en Inglés —dije sonriendo.
—¿Ya has escrito algo, linda? —me preguntó con una voz melodiosa. Como amaba todo de él, era de una manera sobrehumana.
—En realidad, no —le respondí—. Todavía debo discutir la idea con Alison. Ella no está al tanto de nada.
—Creo que de todas formas aceptará —me dijo convencido y sonriendo. Como amaba su sonrisa, era tan perfecta.
—No lo sé —dije un poco confundida—. Sabes cómo es Alison, hace un mundo de cada cosa.
—Es verdad —admitió divertido— y… ¿qué tienes pensado hacer?
—No lo sé —nos referíamos en todo tiempo al disco—, tenía la idea de hacer algo acústico. Con piano —pues, sabía tocar desde la escuela en Londres y además me perfeccioné gracias a Alison.
—¿Piano? —preguntó asombrado. Es que él jamás me había visto o oído tocarlo.
—Sí, piano —le afirmé—. Tengo pensada la gira del álbum como algo sencillo, pero asombroso. Vestidos blancos y rosas por doquier, bailarinas clásicas y un piano purpura enorme en medio, donde será todo el concierto —cuando comenzaba a imaginarme sentía estar allí sentada tocando mi música.
—¿Europa? —se refería a si quería que allí fuera.
—América Latina —le respondí. Amaba a las latinas y los latinos—. Todos los países, mínimo 3 conciertos en cada uno —Justin sonrió. Sé que ama a sus Latin Beliebers.
—¡Qué lindo! —exclamó sonriendo— América Latina es hermosa, amo las Beliebers latinas, son tan hermosas y adorables —sonreí orgullosa. Yo jamás me interpondría en su relación con las fans.
—Es tan adorable como amas a tus fans —él sonrojó un poco. Enserio, era admirable.
—Son lo que me hicieron llegar hasta aquí, la cima —dijo orgulloso y no era para menos. Sus Beliebers son grandiosas.
—La vida es cuesta arriba, pero la vista es preciosa —sí, una frase de una gran chica, una ídola. Como lo es Miley Cyrus.
—Y llegar a la cima, nunca es fácil —sonrió al agregar esa frase. Hay veces que él vuelve a ser ese chico de Canadá por cumplir su sueño, pero luego reacciona. Él es el chico de Canadá, pero viviendo el sueño.
—A mí no me ha costado llegar —y no lo estaba presumiendo.
—Lo sé, pero… te has resistido mucho —dijo divertido—. Eras tan terca, ___________(tu segundo nombre).
—¡No me llames así! —odiaba que lo hagan.
—¿Porqué? —preguntó burlón—, es lindo nombre —añadió.
—¡Está bien, Drew! —él frunció el seño—, ¿te gusta a ti? —me referí al segundo nombre.
—En realidad, no —dijo él. Reí por lo bajo confundida—, pero eres tan hermosa que si tú lo dices por mí bien.
—Eres tan adorable, mi Drew lindo —él regresó a fruncir el seño. Se veía muy gracioso. Sé que le molestaba mucho.
—Hace algunos días estuve con mamá —comenzó a contarme—. Estábamos tomando café en la sala mientras veíamos las fotos de mi I-pod en el TV y aparecieron muchas fotos tuyas —ese comentario me hizo apenar— y mamá me preguntó: ¿No has pensado en que después de un tiempo se cansen? —muchas veces, muchas personas preguntan lo mismo. Pero jamás lo logro— y sabes, desde ese día mi respuesta más que nunca es: JAMÁS ME CANSARÉ DE TI —enfatizó las palabras—. No sé, puedo vivir junto a ti y nada malo sucede, no logro cansarme. Al contrario, quiero más.
—Sabes —sonreí—, me sucede igual.
—Le dije a mamá que nunca sucedería —prosiguió sonriéndo—¸entonces mamá sonrió tan tiernamente que me hizo acordar a cuando llegaba a nuestra pequeña casa en Canadá con mis monedas en el bolsillo y ella enternecida me decía que era lo mejor que le pasó en la vida. Y entonces dijo: “Sabes… ella es una mujer muy fuerte. Ella será la esposa perfecta y creo que jamás encontrarás otra igual. Si decides casarte con ella, yo estaré orgullosa de los dos. Porque ella es como mi segunda hija” —mis ojos se llenaron de lágrimas y… no era para menos.
—Tu mamá es grandiosa —dije con los ojos acuosos y voz entre cortada—. Ojalá la mía fuera así.
—¡Oye! —dijo él sin verme—, tu mamá te ama y también es grandiosa.
—Pero Pattie sí es una madre —ella luchó por Justin y lo acompañó. Mamá luchó por mí a miles de kilómetros.
—Y tu mamá también —me contradijo—. Mi mamá luchó de una forma y ___________(tu mamá) de otra, pero las dos salieron adelante. Las dos fueron grandes madres —amo a mi mamá, pero… Pattie es como mi madre perfecta.
—Pero mamá jamás supo entenderme, ella no me vio madurar —ella no conoció mi crecimiento adolescente—. Pattie te apoyó en tus errores, ella te ayudó a levantarte, ella estuvo ahí contigo —y es lo que siempre sentiré en el corazón.
—No sé qué se siente —es de las peores cosas—, pero sabes que si necesitas hablar estoy aquí. Pasó hace tiempo y ella ahora está aquí contigo, debes soltarlo porque las cosas en la vida te marcan. Puedes decidir si marcarte para bien o para mal, y cuando los años pasen y sepas que te ha marcado para mal te arrepentirás. Aférrate ahora a ella y deja el pasado ir —mis lágrimas caían; no podía evitar llorar.
—Mamá ya está con Nicholas y creo que adoptaran un niño —me rompía el corazón. Yo siempre tuve la esperanza de volver a ver a mamá y papá juntos, de nuevo.
—¡No llores! —me pidió alarmado—, no quiero que lo hagas. Además, si tienes un hermanito más chiquito será lindo —quizás, pero si fuera de mi padre.
—Quizás, pero no será de mi padre —lo sé. Lloraba por algo que ni siquiera sabía si era verdad.
—¡No llores! —repitió—, todo estará bien —me aseguró.


(Los Ángeles — California) (Starbuks)
Narra Caitlin:


Con Ryan nos sentamos en una mesa para dos, Ryan aún no salía de su asombro. Pedimos dos Frapuccinos de caramelo y 2 muffins.

—Creo que esto me ha producido un infarto —comentó Ryan. Lo miré con el seño fruncido, es que me caía mal que haga eso.
—¡Basta! —le pedí—. Si vas a seguir me voy, esto fue un error, ¿o crees que estoy contenta? Pues, no Ryan —reaccioné mal, lo sé.
—Lo siento —dijo él apenado. La voz del Starbuks llamó a Justin a buscar los pedidos—. Ya regreso —dijo y se levantó.

Todo esto cada vez se hacía más difícil. Yo no estaba contenta con el tema, pero tampoco quería que la criatura pagara las consecuencias. El bebé no tiene la culpa de nada, es que… ¡fue nuestra jodida culpa! No sé porqué lo hicimos sin cuidado y ahora, ¿qué haré si estoy embarazada?

—Ten —dijo Ryan mientras me pasaba un Frapuccino y un muffin.
—Gracias —le dije a las secas.
—Lo siento mucho, Cait —repitió—, es que… eres una gran amiga para mí y sé que esto que pasa te duele y, pues, a mí también —era de quién menos esperaba esta reacción.
—Ryan, por mucho que duela si es así no hay vueltas atrás. Yo tendré el niño o niña y lo amaré con mi vida —acéptelo o no Chaz.
—Cait, cuentas conmigo —mientras lo escuchaba decir esto mi mundo estaba sacudiéndose, ¡era todo tan difícil!
—Gracias, Ryan —dije y sonreí, no sé de donde saqué las fuerzas para hacerlo.
—¡Quiero ser el padrino! —dijo divertido. Ryan siempre intentando hacer reír, eran cosas positivas de él.
—¡Qué sonso! —exclamé divertida—, la madrina será ___________(tu nombre) y tú el padrino —él sonrió poderoso y bebió un sorbo.
—Y esos dos —Justin y mi amiga, ¿no?— ¿se casarán pronto o qué? —no lo creo así.
—No lo creo —pensé en voz alta—. Ni siquiera hace un mes que están nuevamente y… pues, ella no se querrá casar aún.
—No lo sé —dudó él mientras yo lo miraba y le daba un trago a mi Frapuccino—, están muy juntitos. Viven, básicamente juntos —era real la deducción de que pasaban casi la mayor parte de los días juntos, pero eso no significa nada.
—Sí, pero no quiere decir que irán a casarse —¿o sí? No lo creo.
—Es que no me extrañaría —me dijo terco Ryan.
—Y… a nadie —le informé—. Es solo que no creo que sea ahora —son jóvenes aún.
—Recuerdas que ya se habían comprometido, ¿no? —era verdad. Ellos no lo admitieron pero lo sabíamos de todos modos—, ¿te parecería raro entonces que se casaran? —realmente, un poco no. Pero antes habían estado separados tiempo, me refiero a esos dos años y no sé cómo pensaran. No sé si todo es como antes.
—Pero han madurado y no cometerán los errores que cometieron de chicos —sí. Estamos hablando de ellos como si fueran una telenovela pública. Es raro.
—Pero, no fue un error.
—Pelearon por eso —básicamente.
—No, pelearon por Billy —me corrigió él—. Ellos estaban bien comprometidos, vivían bien. Pero Billy llamó y amenazó con que terminaran —claro, y luego de terminar ella gracias a mí comenzó con Cody. Ahora entiendo todo.
—Oh, ahora entiendo —musité y luego le di un bocado al muffin.
—¿Entender qué? —me preguntó viéndome raro y bebió un sorbo de su Frapuccino. Ryan era astuto en estos casos.
—Es que cuando ellos pelearon yo la incité a salir con Cody y al tiempo comenzaron a ser novios. Pero no sabía que habían peleado por Billy —quizás un poco de culpa de que se alejaran por dos años fue mía.
—La anorexia de ___________(tu nombre) fue a causa de su distancia con Justin —era deducible.
—Lo que más a ella le dolió fue que él no le escribiera si quiera una carta —o era lo que ella decía.
—También que Chris, Chaz, tú o yo no lo hayamos hecho —en realidad, nunca fue que la olvidé. Solo… es difícil cuando tus problemas de salud vienen más y más seguidos.
—Es que yo tampoco pasaba un buen momento —dije recordando mis internaciones y eso.
—Lo sé, Cait. No estoy juzgándote —me informó mi amigo—. Pero, ___________(tu nombre) se portó mal al restregarle a Cody en la cara a Justin. A él le dolió muchísimo lo que ella le hizo con su “novio” —dijo y revoleó los ojos al recordar a Cody.
—Ella también sufría con las actitudes inmaduras de Justin —porque lo fue y mucho—, y encontró la comprensión de Cody cerca suyo, ofreciéndose entonces la tomó. Así como Justin la tomó de Marie —no estaba juzgándolo a Justin, pero Marie era una perra.
—¿Y qué esperas? —me cuestionó—. Justin no viviría para ella —se refería a mi amiga.
—No, pero… los dos estuvieron mal. Se resignaron a perderse ante Billy —casi como yo lo hice con la distancia.
—A veces es difícil, Cait. No solo depende de ellos dos —quizás—. Pattie no quería que Justin se acercara a ___________(tu nombre) porque Billy dijo que mataría a los dos. Kenny ya no habló nunca con ella y la familia de Justin tampoco. ___________(tu mamá) no peleó con Justin, pero ya ni siquiera hablaban como antes. Por eso fue que mi amigo se fue a Atlanta —hay tantas cosas de esto que pasé por alto.
—Y por esa razón es que ___________(tu nombre) dejó que Cody hiciera a su modo. Por eso mismo estuvieron un año.
—Exacto —dijo vagamente Ryan—. Y ni siquiera sé porqué hablamos de esto —añadió en un tono dramático.
—No sonsees —le dije divertida. Él me había hecho olvidar de lo que tan mal me traía últimamente.
—¿Y cómo vas con la universidad? —me preguntó para sacar tema.
—Pues, muy bien. Acerté al elegir diseño de modas —era muy lindo y además era mi vocación.
—¿Has diseñado algo ya? —me preguntó. Al parecer era como yo hablando de carros. No sé absolutamente nada de ellos.
—¡Claro que no! —le informé entre una carcajada. Él rió también—. Pero planeo tener mi propia línea de ropa.
—Y bien, ¡eso es bueno! —dijo él. Sonreí— yo pienso hacer miles y miles de películas.
—¿Para qué tantas? —dije divertida, lo estaba bromeando.
—No lo sé, por el mismo motivo que tú vestidos —dijo él. Reí por lo bajo.
—Entonces, ¿de qué quieres que se traten? —para hablar más, ¿no?
—Una de todos nosotros —se refería al grupo de amigos— y las demás pues ya llegará la inspiración —me explicó.
—Suena divertido —las películas son divertidas.
—Las películas son divertidas —dijo Ryan mi pensamiento.
—¡Oye! Has robado mi pensamiento —lo regañé. Él rió por lo bajo.
—Extrañaba salir a tomar un café contigo —me comentó él, ya serio.
—También yo, Ryan. Deberíamos hacerlo más seguido —dije saliendo de mi clima de risas.
—Cuando desees —me complació.
—Ahora con este tema —miré mi pansa, sin cambios, claro, aún— no sé cuándo será.
—No te hagas problema Cait, todo estará bien —me aseguró sonriendo. Era un gran amigo.


(Super Mercado — Ciudad de México)
Narra ___________(tu nombre):


Luego de un rato de viaje en silencio gracias a mis lágrimas, llegamos a un Super Mercado, donde compraríamos lo que mi bello Justin necesitaba. Allí bajamos.

—Y bien, ¿qué quieres comer hoy? —me preguntó. Sonreí levemente y me negué con la cabeza— Nada no es una respuesta, más bien una opción —se corrigió.
—No se vale —me quejé—, yo no tengo hambre —le afirmé y sonreí aunque me doliera aún el alma.
—¡___________(tu nombre)! —volvió a regañarme.
—¿Qué? —me hice la loca y él frunció el seño—, enserio no tengo hambre.
—Te pasará lo que te pasó hace 2 años y no quiero —se refería a mis problemas alimenticios.
—No soy más una niña —le recordé.
—Pero eso no quitará que vuelvas a caer —me contradijo y tenía razón. No hay una edad para que te agarre y otra para que no. Solo te da y ya.
—Tienes razón —le afirmé. Él besó mi mejilla y sonreí.
—¿Te gustan las verduras? —un poco sí. Pero no soy adicta.
—Más o menos —le respondí.
—Está bien. Cenaremos bien hoy.
—¿Qué cenaremos? —cuestioné sonriendo.
—Tarta de verduras —lo miré raro, ¿dónde cocinaría?
—¿Dónde cocinarás? —le cuestioné.
—No cocinaré, sonsa —me dijo riendo—. Llevaré hecha —añadió mientras me mostraba la tarta que había cargado segundos antes.
—Creí que cocinarías —comenté apenada. Él besó mi nariz tiernamente y rió.
—Tienes ideas muy sonsas —dijo bromeando y me abrazó por la cintura con un brazo mientras recorríamos los estantes.
—Es que a veces se me da el plan —me excusé. Él rió como bobo— y no rías. No es gracioso —añadí.
—Sí es gracioso que seas mi sonsita linda, hermosa, bella, perfecta, preciosa —decía y besaba mi mejilla.
—Oye, oye —lo interrumpí— ya nos miran mal —añadí viendo como la gente nos veía raro.
—Sí, señora. Es mi novia —dijo mirando a una mujer que nos veía desde al lado.
—¡Justin! —lo regañé. Él rió levemente.

Compramos algunas botellas de agua, galletitas, dulces, chocolates, en fin mil cosas. Justin pagó las cosas en la caja y salimos. Subimos a la camioneta y comenzó a conducir. Mientras hablábamos sonseras llegamos a un Centro Comercial, allí compraría no sé qué cosa.
Bajamos en el centro comercial y compró sonseras. No sé para qué fuimos, solo él quería pasar el tiempo. Almorzamos allí porque se nos hizo la hora. Solo comimos hamburguesas y luego decidimos volver. Salimos y fuera del centro comercial había un grupo de 3 paparazzis.

—¿Qué haremos? —le pregunté. Él me miró alarmado.
—No lo sé, no podemos pedir ayuda a nadie —estábamos en México. No había Kenny ni Robert que valga—. No queda opción que salir.
—¿Y si nos siguen? —nos encontrarían en la playa.
—La playa es privada —me recordó.

Él me tomó la mano y con la otra cargaba las bolsas. Nos pusimos nuestros lentes y salimos. Ellos se acercaron como tigre en caza y comenzaron a sacar fotos. ¿Qué diablos preguntarían ahora?…


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JAVI: ¡Gracias! (: Besitos, te quiero mucho.
Liset: ¡También te extrañaba, belleza! Besitos, te quiero.
Karen: ¡Hola, hola! Bueno, el guión lo conseguí en los símbolos de Word, yo lo uso con copiar y pegar. Es decir lo copié (ctrl C) y lo pego (ctrl V) así y ya. Súper fácil. Besitos, lindura te quiero (:
Vitha: ¡Besitos! Suerte con la nove n.n
Javi (: : ¡Llegué después de haber partido! (Estoy loca, lo sé ._.) jaja. ¡Tendrás un baby, pero no ahorita, pues! Jajaja. Besitos y de nada linda, te lo ganaste al blend. Te quiero n.n

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Subiré pronto, las amo (: Besotes.



—Poly—




P/D: COMENTENN!

3 comentarios:

  1. wow,wow,wow ! haha muy buen capítulo, sin duda Justin no dejará de ser hermoso con su novia n,n ¡Bello! Gracias por explicarme lo del guión, eso me pasa por no moverle tanto a esto(: También te quiero y tienes mi apoyo. xo.

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  2. G-E-N-I-A-L !! te felicito escribes muy bien , sube pronto , ya estoy ansiosa por saber que pasara.TKM eres genial y tu novela hermosa!!.

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  3. jajaja yo crei que ahora .-. pero bueno, si lo de loca esta demas porque ya lo sabia jajaj besitoss

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